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Humanismo cristiano

En San Cernin transmitimos a los alumnos los valores del humanismo cristiano, que guían toda la vida escolar, la enseñanza y la educación. Les preparamos para convertirse en personas maduras y comprometidas con la construcción de sociedades libres, tolerantes, solidarias y sostenibles. La celebración de liturgias, el trabajo en las tutorías y en la asignatura de religión, el voluntariado y nuestro proyecto energético son algunas vías para inculcarles estos valores fundamentales.

Capellanía

El capellán está al frente de toda la dimensión pastoral de la vida del colegio. Atiende las celebraciones religiosas habituales del curso: misas, confesiones, oraciones comunitarias, etc. Pero también 'anima' y da contenido a otras realidades como el voluntariado, las actividades solidarias, convivencias y salidas del departamento de religión al que asesora. El capellán tiene disponibilidad absoluta para cualquier necesidad de alumnos, padres y personal en el ámbito de la fe. Jairo Díaz es el nuevo capellán del colegio desde primavera de 2010. Y, según dijo en una entrevista para La Mandrágora, está convencido de que la espiritualidad interesa. Reproducimos algunas de las cuestiones que contestó en el número 35 de la revista escolar.
¿Qué objetivos se plantea?
Siguiendo el ideario del colegio me gustaría que todos los valores del humanismo cristiano fueran un referente claro en la vida de los alumnos, de manera que tras su paso por estas aulas pudieran servir a un mundo que necesita de hombres y mujeres de una pieza, dispuestos a transformar todo aquello que está mal, que es injusto, a paliar las necesidades de tantos hermanos que sufren en nuestro planeta.
¿Qué dificulta llevar el mensaje religioso a los jóvenes de hoy?
No hay una dificultad principal, sino un cúmulo de dificultades unidas. Una vida demasiado cómoda, exceso de 'cosas', falta de profundización, individualismo, demasiada televisión y poca lectura, carencias afectivas en la familia, incapacidad para el silencio, falta de autodisciplina, dificultad para adaptar el mensaje a su lenguaje, métodos obsoletos, falta de conciencia sobre el bien y el mal... mil cosas. Sin embargo, es igual de cierto que nuestros jóvenes no son impermeables a la Gracia de Dios y cuando se les hace una propuesta coherente, testimoniada, sincera, valiente, ellos lo saben valorar y lo acogen. La espiritualidad interesa. 
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by BdR comunicación